Las trampas del concurso de Caunedo


Tras haber sido apeado del proceso participativo “Imagina un Bulevar”, el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Oviedo ha decidido lanzar un simulacro de proceso consultivo que en nada se corresponde con la verdadera participación ciudadana impulsada por nuestra Iniciativa. Esta maniobra de carácter claramente propagandístico se fundamenta en un Pliego de Bases para un concurso de ideas lleno de ambigüedades y líneas rojas:

  • En el primer artículo del Pliego se dice que «la solución a adoptar desde el viaducto de Ángel Cañedo hasta la Plaza de la Cruz Roja se encuentra condicionada en el momento actual, al no poderse contemplar en la actualidad los posibles destinos de la Fábrica de La Vega. Las soluciones que se ofrezcan en dicho tramo final, se considerarán a modo de propuesta de solución». Es decir, que si las propuestas no serán vinculantes para el Ayuntamiento de Oviedo porque «podrán ser utilizadas parcial o totalmente como base o referencia a futuras iniciativas urbanísticas en esta zona», entre Ángel Cañedo y Cruz Roja no llegarán ni siquiera a tener esa -de por sí mermada- consideración.
  • No se establece un plazo mínimo de tiempo para que la gente pueda conocer las propuestas elegidas por el Jurado, sino solamente un plazo máximo de 30 días. A la vista de los retrasos acumulados, es de prever que ese periodo se reducirá al mínimo, imposibilitándose el amplio debate ciudadano que requiere un proyecto de esta envergadura.
  • Se deja la puerta abierta a premiar propuestas incompatibles con el concepto de regeneración urbana sostenible, que nuestra Iniciativa ha concretado y sintetizado en el término “bulevar” y que inspira desde el primer momento todo el proceso participativo:

-En el artículo 2 se afirma que «La solución propuesta puede plantear la creación de un bulevar en parte o en la totalidad de este tramo de la antigua autopista, pero sin descartar la posibilidad de que se complemente con otras soluciones técnicas de las planteadas en las jornadas participativas». En otras palabras, se admiten soluciones apuntadas en los Talleres Colaborativos pero que merecieron una valoración negativa, como las pantallas acústicas.

-Las propuestas se valorarán en función de su coherencia con las líneas rojas establecidas por el Ayuntamiento en los Talleres: no vincular el proceso al futuro de la fábrica de La Vega; no plantear propuestas fuera del límite municipal; tener en cuenta la protección de la UNESCO y mantener el actual flujo de tráfico. Las conclusiones y prioridades de consenso para cada una de las estrategias obtenidas de los Talleres se relegan pues a una posición secundaria.

  • «El Ayuntamiento se reserva el derecho a utilizar total o parcialmente las ideas presentadas al concurso y al premio como base y referencia de futuras actuaciones». Aquí se expresa negro sobre blanco el concepto de participación del Equipo de Gobierno municipal: “estamos abiertos a que nos presentéis vuestras ideas, muchas gracias, incluso le daremos un premio de 30.000 euros a la que os guste más, pero la decisión última nos la reservamos para nosotros”. En definitiva, el choque entre la democracia representativa y la Democracia Participativa.
  • Se ha eliminado la exigencia de una cualificación profesional técnica mínima (arquitectura o ingeniería) para participar en el concurso de ideas, de manera que «podrán tomar parte en el concurso personas naturales o jurídicas, españolas o extranjeras, que lo deseen (…) pues el interés del Ayuntamiento es facilitar la aportación de ideas desde todos los campos del conocimiento. Este disfraz de máxima apertura devalúa definitivamente el concurso, disuade la participación de equipos multidisciplinares (compuestos de profesionales de diversas áreas como la geografía, la sociología, el medio ambiente, etc.) y lo reduce a la categoría de certamen escolar. Cualquier persona puede participar en el proceso aportando sus ideas para la regeneración de los barrios, pero no cualquier persona puede trasladar esas ideas a un papel, darles forma y viabilidad. Se precisa una mínima capacitación técnica.
  • En el caso de que la participación en la votación se menor a 5.000 personas, la propuesta ganadora será la que mayor puntuación haya recibido por el Jurado. Se desprecia así sin justificación alguna la voluntad de un número importante de ciudadanos y ciudadanas (por ejemplo, 4.500), que podría haberse tenido en cuenta mediante una puntuación ponderada a añadir a la del Jurado.
  • Se establece un límite para el presupuesto de las obras de 18.180.000 €, sin justificación alguna.
En resumen: un pliego diseñado para restringir la auténtica participación ciudadana y dejar al Gobierno municipal manos libres para manipular el proceso según sus intereses electorales.

 

Anuncios

  1. LuisDelmo

    Reblogueó esto en Luis Delmoy comentado:
    Gran resumen de las diferentes “trampas” que se han redactado dentro del “proceso participativo” plateado entre PP e IU para que el Ayuntamiento de Oviedo, y por tanto el PP, no pierda en ningún momento el control del proyecto.
    El punto que más gracia me hace: “En el caso de que la participación en la votación se menor a 5.000 personas, la propuesta ganadora será la que mayor puntuación haya recibido por el Jurado”.
    Traucción: “Si no votan 5.000 personas haremos lo que nos dé la real gana, porque si”.
    Dejando de un lado las fechas (que ya lo convierten en papel mojado) y obviando la multitud de hechos que permiten impugnar el proceso “participativo” por parte del Ayuntamiento o a colectivos afines a su idea en caso de algo salga en contra de sus oscuros intereses; me gustaría resaltar que cualquier fuerza política o asociación que se adhirió o apoyó a la plataforma desde un principio también apoyaba el manifiesto y por tanto, el proceso participativo con el resultado del mismo, por eso no se entiende como IU ha dado este balón de oxigeno al PP con los presupuestos y ha traicionado con ello a la plataforma y al proceso.
    Este pacto difiere diametralmente del manifiesto de la plataforma Imagina un Bulevar, que tanto PP como IU apoyaron en un principio y que ahora, por motivos sin determinar, ambos traicionan. Otros seguimos apoyando a la plataforma y su manifiesto, así como defendiendo el proceso participativo, otros como UPyD, EQUO o Podemos, no solo el último por mucho que se empeñe el PP.
    Un proceso participativo consiste en PARTICIPAR, el Ayuntamiento comete el mismo error que el Principado (PSOE) con los terrenos del antiguo HUCA al confundir participación con opinión, o peor aún, con votar…

  2. Pingback: Las trampas del concurso de Caunedo | FACIENDO

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s